Hoy celebramos que ayer martes 18 de noviembre Isabela Tecuanhuey, integrante de Los Niños Calculadora, ha sido reconocida como ganadora del Premio Carmen Serdán, distinción otorgada a niñas y mujeres que transforman el futuro de nuestro estado.
Su lema nos acompaña desde siempre:
“Los números son alas… alas para volar tan lejos como te atrevas a soñar.”

“Muchas veces, los niños más disciplinados son los de Tlaxcalancingo.” Comentó el profesor G durante el noticiero mañanero de la radio del lunes 17 El motivo de tal comentario: El triunfante regreso de Isabela Tecuanhuey de Alemania, quien en el Campeonato Mundial de Cálculo Mental marcó un récord nacional.
Isabela, originaria de la comunidad de Tlaxcalancingo, ganó en primer lugar dentro de la categoría femenil junior del campeonato. Su puntuación total fue de 1522 puntos. Pero los logros de la campeona no sólo se limitan a su puntuación. De acuerdo a su profesor, Isabela es la primera niña mexicana y latinoamericana en llegar al CMCM dentro de la categoría junior.
Isabela como ícono de la victoria sobre el rezago educativo
Con seguridad, Isabela cuenta que se siente “Muy orgullosa para inspirar a otras niñas a que no se dejen llevar por lo que dicen los demás, sino que persigan sus sueños.” Su logro es especialmente significativo en un contexto donde, según el Censo 2020, en su propio estado de Puebla las mujeres han alcanzado un 94% de alfabetización y superan a los hombres en años de escolaridad con 11.2 años en promedio, demostrando que el talento intelectual no tiene género.
“El rezago educativo en México es abismal y las normas de la SEP no ayudan mucho», compartió Lorena Coatl, madre de Isabela, quien destacó los numerosos problemas sociales que afectan el desarrollo de la niñez.
Como resultado de tales méritos, Isabela fue nominada al premio Carmen Serdán: Niñas Construyendo el Futuro que otorga el Estado de Puebla. Pero no solamente es el hecho de su victoria en Alemania la que le aseguró la nominación, pues su rol transformador se fundamenta con distintos puntos. Además de sus distintas disciplinas mentales, Isabela expresa sus ganas de inspirar y formar a las y los más pequeños, así como acercar a la niñez a las matemáticas y vencer el miedo a los números. En comunidades como Tlaxcalancingo, donde Isabela creció, la brecha de alfabetización entre hombres y mujeres se ha reducido notablemente, pasando de 2.5 puntos en el año 2000 a apenas 0.6 puntos en 2020, lo que refleja los avances en igualdad educativa.
«La herencia más productiva que le puedes dejar a la niñez es el estudio en cualquier disciplina», afirmó Lorena Coatl, quien enfrentó estereotipos de género que limitan a las mujeres al ámbito doméstico.

La historia de Isabela nos recuerda la importancia de la educación en la construcción de un futuro, su caso ejemplifica cómo el derecho a la educación, cuando se garantiza, puede transformar destinos, especialmente para las niñas que históricamente enfrentan mayores barreras. En San Andrés Cholula, municipio al que pertenece Tlaxcalancingo, la alfabetización femenina pasó del 91.8% en 2000 al 96.2% en 2020, cerrando casi completamente la brecha de género. Es fundamental que el Estado, las familias y la sociedad en su conjunto trabajen para eliminar las barreras socioeconómicas y culturales que impiden a millones de niñas y niños mexicanos ejercer plenamente este derecho. La niñez y la juventud son una parte fundamental en la búsqueda de un mundo mejor, no sólo van a heredarlo, sino que son una parte activa en su realización.
«Siempre fui de romper las brechas de lo preestablecido», declaró la madre de Isabela, convencida de que «las personas podemos llegar a donde queramos con constancia, perseverancia y disciplina»
Finalmente, Isabela cierra con un importante mensaje: “Todo se puede con constancia y disciplina.” Un mensaje que, desde una perspectiva de género, es un llamado a la autonomía y el empoderamiento de las niñas y las jóvenes, animándolas a tomar control de su propio aprendizaje y a confiar en su capacidad para alcanzar cualquier meta que se propongan. Este mensaje resuena con especial fuerza en una generación donde las mujeres jóvenes de Puebla tienen mayor escolaridad que los hombres, mostrando que la constancia y disciplina pueden romper cualquier estereotipo.



