
La situación que enfrentan las escuelas normales rurales del país es cada día más precaria, consecuente a decisiones gubernamentales que ignoran las necesidades estudiantiles. Ayer, alumnas de la Normal Rural Carmen Serdán de Teteles Ávila Castillo bloquearon el boulevard 5 de Mayo, demandando una mesa de diálogo con el gobierno estatal. La protesta escaló con la quema y el destrozo a unidades del RUTA, la cual fue realizada por infiltrados en la Normal Rural. A partir de esto, el gobierno desplegó a más de 400 granaderos armados, amenazando y agrediendo a las alumnas de la institución.
CONTEXTO DE LA MANIFESTACIÓN
Fueron 105 alumnas de la Normal Rural Carmen Serdán, 35 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, 5 choferes y 1 asesor jurídico quienes atendieron la manifestación. Plantados en las inmediaciones de Casa Aguayo, exigían a las autoridades la instalación de una mesa de diálogo.
En redes, estudiantes de la Normal Rural de Teteles dieron a conocer que la manifestación de ayer se realizó para denunciar el hostigamiento policial y la falta de diálogo con autoridades estatales. Señalaron a funcionarios de la SEP y al cuadro directivo de impedir mesas de negociación y vulnerar su derecho a decidir en su formación académica.
L@s alumn@s denunciaron que existe la intención de inscribir a estudiantes “externas”, lo que implica que no utilizarían el internado de la institución. Aseguran que esta práctica está prohibida por reglamentos y minutas firmadas. Así mismo, han denunciado que las autoridades convocan a estudiantes en espacios ajenos al plantel con el fin de promover esta modalidad. Esta medida representa un riesgo para la organización interna, pues le brinda un pretexto a las autoridades para disminuir aún más el presupuesto escolar.
Entre sus exigencias se encontraba la destitución de los actuales directivos, encabezado por la directora Brenda Nájera Torres, el subdirector académico David Sánchez Juárez y el subdirector administrativo Fernando Cruz Ortega. A estos directivos se les acusa como responsables de las omisiones, de trato intimidatorio y un caso de acoso atribuido a Sánchez Juárez. Agregadas a esta demanda, igual se contaba con la eliminación de la matrícula externa y la entrega de un kit escolar.
Las normales rurales fueron creadas para brindar educación, alimentación y hospedaje a hij@s de campesinos que no cuentan con los recursos económicos para estudiar. Agregado a esto, advirtieron que estas acciones forman parte de un proceso más amplio de debilitamiento a las normales rurales. A lo largo de los años, los gobiernos federales han reducido el apoyo a estas instituciones, poniendo en riesgo la continuidad de este modelo educativo.
ESCALA LA PROTESTA CON INFILTRADOS
Desde que dio inicio la manifestación, alumnas de la Normal Rural de Teteles denunciaron hostigamiento por parte de elementos policiacos. Según las estudiantes, algunas autoridades recurrieron a portar armas de fuego y amenazarlas con estas, pese que hasta el momento la protesta había sido pacífica.
Sin embargo, avanzada la tarde comenzaron a circular videos de hombres adultos con el rostro cubierto, aventando piedras a unidades del transporte público. Conforme esto procedió, el gobierno del estado confirmó que tres unidades de la línea 3 del RUTA fueron vandalizadas, siendo una quemada en su totalidad. Por su parte, las estudiantes aseguraron que esos hombres no eran parte de su protesta, eran personas infiltradas con el objetivo de criminalizar la protesta.
Si ese fue el objetivo de los infiltrados, fue exitoso. Conforme la protesta fue avanzando, el gobierno desplegó a más de 400 granaderos, quienes procedieron a agredir a las alumnas.
GRANADEROS AGREDEN A ALUMNAS DE LA NORMAL RURAL DE TETELES
Conforme se dio a concluir la manifestación por parte de las alumnas de la Normal Rural de Teteles, sin que el gobierno cediera al diálogo. En lugar de eso, las autoridades respondieron con su detención, la cual fue llevada a cabo de forma violenta y donde se les agredió físicamente. Se reportaron múltiples violaciones a los derechos humanos de las alumnas, donde se puso en riesgo su salud y seguridad.
“Me arrastraron, me ahorcaron cuando me bajaron, me jalonearon bien feo […] ¿Qué hicieron? me jalonearon de la ropa, me trataron de desvestir ahí…”
Fue el testimonio de una jóven, menor de edad, sobre los abusos que sufrió por parte de la policía estatal. Este no fue un caso aislado, los agravios al bienestar de las alumnas fue algo recurrente en el trato de las autoridades. Agregado a esto, el trato a las alumnas de la Normal Rural por parte de los paramédicos enviados, fue humillante, indignante y revictimizante.
Finalmente, se reportó cerca de las 11 de la noche la liberación de las compañeras de la Normal Rural Carmen Serdán de Teteles. Fueron enviadas de regreso a su localidad a bordo de los camiones donde habían llegado, siendo escoltadas por patrullas de la policía estatal.
¿A qué se enfrenta Puebla?
Es importante destacar que los hechos vistos ayer, ocurren en un reciente contexto de violencia sistemática hacia la mujer en el estado de Puebla. En 4 días, el gobierno de Alejandro Armenta Mier a reprimido y agredido a mujeres en 2 demostraciones distintas de la insatisfacción con su mandato. No sólo eso, sino que igual se presenta bajo la continua criminalización de colectivos y activistas que buscan asegurar su bienestar, seguridad y autonomía.
Las conductas autoritarias del gobernador no sólo representan un peligro para las alumnas de la Normal Rural de Teteles, ni para los colectivos de mujeres buscadoras, ni para los pueblos cholultecas en defensa del agua y el territorio. El autoritarismo de Armenta representa un peligro para todos los que habitan en el estado de Puebla. Independientemente de si eres activista o no, si se le concede el poder de detener arbitrariamente a cualquier autoridad, nada protege al ciudadano de sufrir estos tratos.



