
Por Alan Loyola y María José Zardain
En la ciudad de Puebla, la inconformidad ciudadana frente al proyecto del Cablebús continúa creciendo. Este fin de semana, colectivos, ambientalistas y habitantes de la capital se manifestaron por séptima ocasión para rechazar esta obra impulsada por el gobierno estatal.
La movilización, que se ha repetido en varias ocasiones, reunió a decenas de personas que partieron desde distintos puntos de la ciudad hasta concentrarse en el zócalo, donde realizaron un mitin para visibilizar sus demandas. Durante la protesta, los asistentes expresaron su preocupación por el impacto ambiental del proyecto, especialmente por la posible afectación a cientos de árboles en zonas como el Parque Juárez y otras áreas verdes de la ciudad.
Con pancartas y consignas como “No al Cablebús”, “Sin áreas verdes no hay agua” y “El cielo es de los pájaros, no del Cablebús”, los manifestantes exigieron transparencia, diálogo real con las autoridades y la revisión del proyecto.
Durante la protesta, los asistentes no sólo expresaron su rechazo al sistema de transporte por cable y su falta de transparencia del impacto ambiental que el gobierno evita otorgar a la ciudadanía, sino también a otros proyectos urbanos que consideran de alto impacto ambiental, como el llamado Polo del Bienestar en San José Chiapa. Uno de los principales reclamos fue también la falta de transparencia en torno al proyecto. Integrantes de colectivos denunciaron que las autoridades han presentado avances y conclusiones de estudios que, aseguran, aún no están terminados, lo que ha generado desconfianza entre la población. También se señaló la imposición de este tipo de iniciativas sin consulta pública.
Sin embargo, Jerónimo Chavarría Hernández, académico del instituto de medio ambiente de la Ibero Puebla, ha señalado en una entrevista en Quadratin Puebla, que la clave para que la planta recicladora de San José Chiapa no sea un proyecto fallido y de imposición, la ciudadanía también tiene que involucrarse en la separación de los residuos y el gobierno tiene que garantizar una recolección eficiente y procesos transparentes. No obstante, la planta recicladora, si bien se presenta como una alternativa resolutiva a los más de 700 millones de toneladas de basura que se generan al día en el estado, es vista por la población como una amenaza más al medio ambiente y a la salud por la falta de transparencia, como también ocurre con el proyecto del cablebus.
Este proyecto se mencionó en la protesta ya que no se trata de un caso aislado, quienes se oponen al Cablebús y a otros proyectos en Puebla ven el Polo como parte de una misma lógica, transformar el territorio para hacerlo atractivo a la inversión sin necesariamente priorizar las necesidades de las comunidades.
Estas movilizaciones forman parte de una serie de protestas que se han sostenido durante semanas, en las que participan distintos sectores de la sociedad, desde colectivos ambientales hasta estudiantes y vecinos, quienes exigen diálogo, información clara y la revisión del proyecto.
La oposición al Cablebús se mantiene activa y organizada, dejando claro que la discusión sobre el modelo de ciudad, la movilidad y el cuidado del territorio sigue abierta en Puebla.
Radialista-Feminista apasionada!!💜💥




