
Jornadas nacionales e internacionales
por Alan Loyola y María José Zardain
En el marco de las jornadas nacionales e internacionales por justicia para Samir Flores y por la autodeterminación de los pueblos, se realizó en Xoxtla un foro para conmemorar los 30 años de los Acuerdos de San Andrés y los siete años del asesinato de Samir Flores Soberanes, defensor del territorio e integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.
Convocado por el Congreso Nacional Indígena, el encuentro reunió a integrantes de comunidades, organizaciones y asesores que participaron en el proceso de diálogo de 1996 entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Estado mexicano.
Durante el foro, el abogado Carlos González señaló que los Acuerdos de San Andrés representaron un momento histórico en el que se planteó el reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura de los pueblos originarios, particularmente los derechos territoriales y el reconocimiento de las comunidades como entidades de derecho público con capacidad de ejercer autonomía y presupuesto propio. Sin embargo, subrayó que dichos acuerdos nunca fueron incorporados de manera íntegra a la Constitución, y que la reforma de 2001 constituyó una “traición” al omitir los derechos territoriales y políticos fundamentales.
Asimismo, se señaló que la reforma constitucional de 2024, promovida por el gobierno federal, mantiene omisiones centrales, pues aunque reconoce a las comunidades como entidades de derecho público, deja fuera el reconocimiento pleno del territorio como categoría jurídica, limitando el ejercicio real de la autonomía.
Por su parte, el antropólogo Gilberto López y Rivas destacó que el proceso de San Andrés fue un ejercicio constituyente desde abajo, donde participaron cerca de 2 mil personas y representantes de alrededor de 40 pueblos indígenas. Recordó que de este proceso surgió el Congreso Nacional Indígena, espacio organizativo que, a casi tres décadas, continúa denunciando el despojo, la militarización y la imposición de megaproyectos en territorios indígenas.
En el encuentro también se vinculó el incumplimiento de los Acuerdos con el contexto actual de extractivismo, reformas neoliberales y militarización de los territorios, señalando que sin el reconocimiento pleno de los derechos territoriales no puede hablarse de una autonomía real.
“Los acuerdos siguen vigentes porque no se han cumplido. Y no se han cumplido porque no se trata de una propuesta de reforma, no, no. Se trata de un proceso constituyente.”- Francisco Bárcenas.
Carlos Beas, integrante de UCIZONI (Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo), añadió que un reconocimiento “en el papel”, no garantiza autonomía real si el territorio sigue bajo control del Estado y sujeto a concesiones de empresas. Explicó que no basta con que la constitución diga que los pueblos indígenas tienen derechos, si al mismo tiempo no se les reconoce plena autoridad sobre su territorio, no pueden decidir sobre el uso del agua, minerales, bosques o tierras y no tienen facultades vinculantes frente a concesiones o megaproyectos.
“El reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos sin considerar los territorios…nos parecía que era un engaño para nuestra misma gente” –Carlos Beas.
A siete años del asesinato de Samir Flores, los pueblos reiteraron que su lucha sigue vigente. Recordaron que la exigencia de justicia permanece en medio de la impunidad y que la defensa del territorio, del agua y de la vida continúa siendo el eje de las resistencias.
“Samir vive, la lucha sigue”, resonó al cierre del encuentro, reafirmando que los Acuerdos de San Andrés representan no sólo una deuda histórica del Estado mexicano, sino un horizonte político de reconstitución del país desde los pueblos.
Radialista-Feminista apasionada!!💜💥




