Y se reportan incendios en Amalucan, donde se planea la obra del Cablebús

Por Maria José Zardain y Alan Loyola
Este domingo 22 de marzo, colectivos ciudadanos, activistas y habitantes de Puebla se manifestaron nuevamente en contra del proyecto del Cablebús impulsado por el gobierno estatal. La movilización inició alrededor de las 11 de la mañana en el Parque Juárez, desde donde cerca de 60 personas marcharon sobre el bulevar 5 de Mayo con dirección al Parque Ecológico, dos puntos contemplados dentro del trazo del sistema del cablebus. Durante el recorrido, los manifestantes, entre ellos ciclistas y ambientalistas, portaron pancartas y corearon consignas como “No al Cablebús” y “El cielo es de las aves”.
Durante la jornada de protesta, el espacio también se transformó en un punto de encuentro cultural y simbólico. Las y los asistentes organizaron diversas actividades para expresar su rechazo al proyecto de manera creativa: se instaló una representación del Cablebús que podía ser derribada con tiro con arco, dinámica en la que, dependiendo de la puntería, las personas participantes ganaban una planta, en alusión a la defensa del entorno natural. Asimismo, se compartió un pastel para conmemorar los 220 años del Parque Juárez, acompañado de música y distintas performances que, desde el arte, reforzaron el mensaje colectivo en contra del Cablebús y a favor de la preservación de los espacios verdes.
Se trata de la quinta protesta en lo que va del mes, lo que evidencia el creciente descontento social frente a este proyecto de transporte. Entre las principales preocupaciones destaca el impacto ambiental. Según el artículo Marchan cientos en defensa de los árboles en riesgo por el cablebús en Puebla (Martín Hernández Alcántara, 2026), colectivos han advertido que la obra podría afectar cerca de 900 a 980 árboles en distintos puntos de la ciudad, particularmente en zonas verdes como el Parque Juárez y el Parque Ecológico, pero tambien en el CIS, zona CENCH, Xonaca y el cerro de Amalucan, donde se reportaron incendios en la tarde noche del 22 de marzo.
Da la casualidad que los incendios, coincidentemente, se dieron en dos de las áreas donde el gobierno del Estado de Puebla planea empezar la obra de la parada del cablebús en el cerro de Amalucan. Según fuentes, se habrían reportado simultáneamente más de tres incendios de árboles en la zona del cerro de Amalucan y el boulevard Xonacatepec, y aunque protección civil tardó mucho en llegar al evento, se logró sofocar el fuego sin daños a vivienda ni personas lesionadas, pero sí un gran impacto ambiental que se vuelve sospechoso al resultar ventajoso para el proyecto ecocida del gobierno de Alejandro Armenta Mier.
Este proyecto se encuentra previsto desde finales del año pasado, cuando el gobernador Alejandro Armenta, con mayoría legislativa absoluta en el congreso, presentó la iniciativa a la reforma a la Ley de Transporte local para incluir su proyecto de cablebus. En la misma iniciativa, se estableció que este podría ser administrado por la Secretaría de Movilidad y Transporte, pero también, daba apertura a una concesión, como ya sucede con la línea RUTA, la cual continúa siendo ineficiente. La licitación la ganaron cinco empresas, según lo anunciado a finales de noviembre del año pasado. Entre ellas se encuentran: LAAI S.A de C.V, GURCEM S.A de C.V., Impulsadora de Obra y Renta de Maquinaria Pesada S.A de C.V., FAVMA Construcción S.A de C.V y Doppelmayr México S.A de C.V. Esta última empresa, de origen austriaco suizo, es un conglomerado que opera desde 1983 y quien también llevó a cabo el primer cable bus de la ciudad de México. El proyecto ya cuenta con un presupuesto para el primer año (2026) de mil quinientos millones pesos ($1,515.5M), y se estiman, según la licitación, incrementos presupuestales del 30% año con año hasta 2029, resultando un total de $7,416.392 Millones de pesos, costo, que financiará el erario público de todos los poblanos.
Incrementos presupuestales del 30% para el proyecto Cablebus (millones de pesos):
2026: $1,515.5 M
2027: $1,970.15 M
2028: $2,561.195 M
2029: $3,329.547 M
Las áreas verdes que serán afectadas, no solo funcionan como espacios de recreación, sino también como pulmones urbanos fundamentales para el equilibrio ecológico de Puebla. Los participantes de la manifestación también han cuestionado la falta de transparencia en torno al proyecto, señalando que no se han hecho públicos estudios técnicos, ambientales ni de viabilidad del mismo. A esto se suma una crítica sobre su funcionalidad: aseguran que el trazo propuesto no responde a las necesidades de movilidad de las zonas más periféricas, que originalmente serían beneficiadas, como lo son las zonas altas del cerro de Amalucan y de los habitantes de Xonaca, localizados, también, una zona alta. (Romero, 2026).
En este contexto, la oposición al Cablebús no solo se articula como una defensa del territorio, sino también como una exigencia de rendición de cuentas y de participación ciudadana en las decisiones públicas. Las y los manifestantes han insistido en la necesidad de abrir espacios de diálogo reales, donde se escuchen las preocupaciones ambientales, sociales y urbanas que este proyecto ha detonado. Asimismo, han subrayado que cualquier propuesta de movilidad debe priorizar el bienestar colectivo y el cuidado del entorno, por encima de intereses económicos y políticos. Así, la movilización contra el Cablebús en Puebla se consolida como un proceso en crecimiento, que no solo pone en disputa un proyecto de infraestructura, sino también el modelo de ciudad que se desea construir: uno basado en la imposición y la opacidad, o uno que reconozca la importancia de la participación, la justicia ambiental y el derecho colectivo al territorio.
Radialista-Feminista apasionada!!💜💥




