“Es ecocidio, no es progreso”: protesta contra el Cablebús.

Comparte

Por Alan Loyola y María José Zardain

El gobierno del Estado de Puebla busca la construcción de una estación de cablebús en el Parque Juárez, un parque de antaño localizado sobre el Boulevard 5 de mayo en frente de Plaza Dorada, donde muchos poblanos y poblanas guardan recuerdos únicos de su infancia o con sus familiares.  Sin embargo, no son los recuerdos los que se verían afectados en caso de la construcción del cable bus, sino algo mucho más grave. Para dicho proyecto, el gobierno intentará trasladar 116 árboles del parque a otra locación, puntualizando, para validar su acción, que nueve de ellos se encuentran enfermos. La realidad, es que para el traslado de árboles, se corre el riesgo de que muchos de ellos no sobrevivan después de cierta edad de madurez. Y por si fuera poco, la estación del cable bus y el traslado de los árboles, también estaría afectando el hábitat de  74 especies de aves, según el registro de especies en eBird, una aplicación social donde los usuarios registran las especies de aves que van avistando por su camino.

Así mismo,  la remoción de los árboles afectaría específicamente a la especie del Gavilán Cooper, cuya especie se encuentra en riesgo y bajo protección especial por la SEMARNAT. Además, de las 74 especies de aves que serán afectadas y que se encuentran registradas en eBird, según Alas Urbanas, Club de Observadores de Aves Del Estado de Puebla, 14 de ellas son migratorias, quienes llegan volando hasta Puebla desde Estados Unidos y Canadá. Entre ellas se encuentra el Pájaro Carpintero Moteado, el Piranga Roja, y el Chipe Corona Negra. 

Ante esta injusticia y ecocidio que el gobierno del Estado busca perpetrar contra 116 árboles y las especies que dependen de ello, muchos poblanos y poblanas no se han quedado calladas y desde el pasado 20 de febrero, cuando se llevó a cabo la primera manifestación contra el cablebús, se ha ido intensificando el descontento entre la población. Fue así, que desde el pasado viernes 27 de febrero, se llevó a cabo la jornada  “Amor + Educación Ambiental” frente a la entrada del Parque Juárez, donde se invitó a la población a escuchar lecturas en voz alta, compartir opiniones con micrófono abierto y un concierto en protesta contra el proyecto del cablebús. Este mismo fin de semana, el domingo primero de marzo de 2026, poblanas y poblanos salieron a las calles del centro histórico para manifestarse en contra del proyecto del Cablebús, dejando clara su exigencia: cancelar la obra. Sin embargo, la movilización no comenzó ese mismo día. 

“¡Es ecocidio, no es progreso!”, se escuchó con fuerza durante la movilización de dos contingentes, que partieron del Parque Juárez y avenida Juárez. Las y los manifestantes denunciaron el impacto ambiental que tendría la construcción, señalando que afectaría áreas verdes, dañaría el suelo y alteraría los ecosistemas de la zona. “El Cablebús estorba a los árboles”, decía otra de las consignas en una pancarta que avanzaban entre la gente.

En una manta podía leerse: “No al Cablebús, sí a la pavimentación y sí a la seguridad de Prados Agua Azul”. Con ello, las y los participantes insistieron en que antes de nuevos megaproyectos, se deben atender las necesidades básicas: calles dignas, servicios y condiciones de seguridad. La protesta también puso sobre la mesa la preocupación por la especulación inmobiliaria. Advirtieron que este tipo de infraestructura suele atraer desarrollos de alto costo que encarecen la vida y desplazan a las comunidades históricas.

Con consignas como “La Tierra no se vende, se ama y se defiende” y “El pueblo consciente defiende al ambiente”, las voces se unieron para reiterar que el territorio no es mercancía. 

Las y los asistentes denunciaron además la falta de consulta ciudadana, asegurando que el proyecto se impulsó sin respetar su derecho a participar en las decisiones que afectan directamente su entorno, un derecho respaldado por la Constitución. Entre aplausos y coros de “¡No al Cablebús!”, la movilización dejó claro que el debate no está cerrado.

Al llegar al Zócalo, la marcha se mantuvo pacífica pero firme, reiterando la exigencia de un diálogo real con las autoridades y soluciones que respondan a las prioridades de las y los poblanos. Con consignas como “El pueblo consciente defiende al ambiente». La comunidad reafirmó su determinación en defender su entorno y su derecho a decidir el futuro de su ciudad.

Radialista-Feminista apasionada!!💜💥


Comparte

Miryam Vargas

Radialista-Feminista apasionada!!💜💥