Por Alan Loyola
El pasado 25 de abril, habitantes de Santa María Tonantzintla se reunieron en asamblea general para discutir y tomar decisiones clave en torno a la defensa de su territorio, su identidad como pueblo originario y su derecho a la libre determinación. Esta asamblea sería la primera de cinco asambleas generales comunitarias que se estarán llevando a cabo, además de Tonanzintla, en Tlaxcalancingo, San Andrés Cholula, San Rafael Comac, Cacalotepec. Lo anterior, con el objetivo de determinar las estrategias de los pueblos originarios como normativa territorial a nivel pueblo.
Durante la sesión, se abordaron temas como la oposición del Ayuntamiento de San Andrés Cholula a incluir las estrategias de protección territorial en el Programa Municipal de Desarrollo Urbano, así como el proceso de autorreconocimiento de la comunidad como pueblo indígena náhuatl cholulteca; y el reconocimiento de los límites territoriales de la comunidad y la aprobación de las estrategias de protección territorial elaboradas por los siete pueblos originarios de San Andrés Cholula. Lo anterior, también se llevó a cabo al otro día 26 de abril en la asamblea general en la plaza cívica de Tlaxcalancingo, y el 27 de abril en San Antonio Cacalotepec, donde también tomaron la palabra los vecinos y el mismo abogado de los pueblos, Juan Carlos Flores, asistente en ambas asambleas. Este último, en durante la asamblea de Cacalotepec, mencionó: “no vamos a esperar a que el ayuntamiento quiera decidir reconocerlos como pueblo. Por eso (la razón de la) asamblea; se requiere de más consenso y más firmas para reconocernos como pueblo originario”
Desde el inicio, en ambas asambleas, Tlaxcalancingo, Tonantzintla, y Cacalotepec, se enfatizó el sentido de identidad y comunidad. Una de las participantes en Tonanzintla expresó: “Nos debemos sentir muy orgullosos, tenemos una comunidad en la que nos conocemos, nos apoyamos y estamos unidos para llevar a cabo nuestras costumbres y tradiciones”.
A lo largo de ambas asambleas, se recordó que la lucha por el territorio lleva ya varios años. Integrantes del movimiento señalaron que las políticas urbanas impulsadas por distintas administraciones municipales han privilegiado intereses inmobiliarios por encima de las comunidades. “Es pura destrucción, es pura invasión, es puro despojo a las comunidades originales”, denunció uno de los participantes al referirse a los proyectos de desarrollo urbano.
También se destacó en la asamblea de Tonantzintla que, a pesar de movilizaciones, mesas de trabajo y procesos legales, el Ayuntamiento ha mantenido su negativa a reconocer las propuestas comunitarias. “Las estrategias de conservación y preservación de pueblos originarios simplemente no las aceptan porque traen un programa totalmente agresivo”, señaló durante la intervención.
En este contexto, se explicó que los pueblos han recurrido a mecanismos legales para defender sus derechos. “Se logró echar para abajo el Programa de Desarrollo Urbano 2018 porque no había consultado a los pueblos originarios”, recordó el licenciado Juan Carlos Flores, subrayando el derecho a ser consultados antes de cualquier proyecto que afecte su territorio.
Otro de los puntos centrales de las tres asambleas hasta ahora celebradas en Tonanzintla, Tlaxcalancingo y Cacalotepec, fue la importancia vital del autorreconocimiento como pueblo originario, paso fundamental para su registro ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). Este reconocimiento permitirá fortalecer la defensa legal del territorio y acceder a distintos apoyos. Para ello, se eligieron a dos representantes, quienes serán los encargados del registro como pueblo indígena ante el INPI. Uno de los jóvenes elegidos en Tonanzintla, dijo ser egresado de Ciencias Políticas, quien recién ha llegado a la comunidad en busca, también, de aportar algo: “Ahora lo puedo hacer”, expresó.
En Tonanzintla, durante la explicación, se enfatizó la importancia de esta figura “Nos estamos viendo invadidos en nuestro territorio… y eso acarrea muchos problemas, como el crecimiento desmedido y el problema del agua”.
Asimismo, se destacó que el objetivo de las estrategias comunitarias no es impedir el desarrollo, sino regularlo desde la decisión colectiva “Que el territorio sea para el pueblo de Tonantzintla, no para la gente que tiene más dinero y desplaza a la población originaria”.
La arquitecta urbanista Adriana Vázquez López quien estuvo presente en la asamblea de Cacalotepec y Tonanzintla, y quien forma parte del equipo de planeación de las estrategias de los pueblos, presentó las estrategias de protección territorial elaboradas por los siete pueblos originarios. Estas incluyen la delimitación del territorio basada en límites históricos y culturales, la creación de comités de vigilancia con poder de decisión, la implementación de normas internas adaptadas a su estilo de vida, la defensa contra invasiones, una gestión sostenible de los recursos naturales (especialmente el agua, cuya escasez hace inviable la propuesta del ayuntamiento), la conservación de la identidad cultural mediante la integración de festividades en la planificación urbana, y un crecimiento urbano controlado y realista.
Así mismo, en las tres asambleas comunitarias, se conformaron comités de vigilancia territorial conformados por vecinos de los propios pueblos, quienes se encargarán de velar por los intereses de sus comunidades y el cumplimiento de las estrategias discutidas, así como para atender las denuncias. A la par, se amplió el comité del pueblo originario para fortalecer el trabajo.
“No vamos a esperar a que el ayuntamiento quiera decidir reconocernos como pueblo.”
Esta frase, mencionada durante la asamblea, marca un giro fundamental, la comunidad deja de pedir permiso para existir. No se trata solo de un trámite ante instituciones, sino de un acto político en el que el pueblo se nombra a sí mismo y, al hacerlo, reclama su derecho a decidir.
Cada una de las asambleas hasta ahora celebradas concluyeron con la participación activa de las y los asistentes, quienes levantaron la mano a favor para la aprobación de los acuerdos, avanzar en el nombramiento de representantes ante el INPI y fortalecer la organización comunitaria.
“Vamos a registrarnos ante el INPI como pueblo originario para exigir los derechos que nos corresponden.”
Los asistentes a la asamblea dejaron en claro que no se trata únicamente de un registro, es un acto de reconocimiento oficial ante el Estado, como sujeto colectivo de derechos específicos.
Tonanzintla, San Antonio Cacalotepec, y Tlaxcalancingo, se convierten en los primeros pueblos en celebrar dichas asambleas generales de otras dos que se llevarán a cabo los siguientes días en un esfuerzo conjunto por defender el territorio, preservar la identidad y ejercer su derecho a decidir sobre su futuro, con planes de defensa para los próximos 30 años a futuro. De esto depende la resistencia o la expulsión de las comunidades originarias por parte de la presidenta municipal, Guadalupe Cuautle y los proyectos inmobiliarios avalados por su gobierno.
Radialista-Feminista apasionada!!💜💥




