Ehecatl Vuelo Internacional de Papalotes

Texto y Fotografia: Alejandro Amaxal, Osvaldo Xicali.

Del soplido de Ehécatl se alzaron aves de mil colores sobre el cielo de Cholula. Coloreaban el manto azul figuras de distintos tamaños y formas; dragones, princesas, estrellas y ballenas; un cerro de los remedios envuelto en sueños oníricos. Miles de personas se reunieron en los campos para alzarse a través de su cometa sobre las brisas tiernas y los fuertes remolinos.

La estampa que nos dejó el primer Festival “Ehécatl: vuelo internacional de papalotes” fue familiar, pues las actividades que se realizaron tenían como objetivo generar lazos a la par en la que chicos y grandes se divertían con una actividad que hace mucho no se veía de manera recurrente por este territorio. A lo largo del 29 de febrero y 1° de marzo se calcula que asistieron más de 30, 000 personas a las canchas deportivas que se encuentra aún lado del parque intermunicipal.

Este pequeño pedazo de cielo de San Andrés estaba a conglomerado de cientos de papalotes de diversos materiales, pero los que se llevaron la atención y las palmas de los espectadores fueron los monumentales que a varias cuadras a la redonda podían ser apreciados; gigantes surcando los cielos de una milenaria ciudad. Por otra ´parte, otro tipo de papalote que nos llamó la atención fueron los que son elaborados de manera artesanal; papel china, polocote o carriso seco, con cola alargada de distintos colores, un papalote que nos recuerda a aquellos que hacíamos de niños hace un par de ayeres. 

Si de nosotros dependiera calificar al festival no dudaríamos en puntuarla en lo más alto. Mientras más personas escuchábamos más nos sentíamos seguros de decir que el evento fue todo un éxito, pues las actividades no se limitaron solo en el vuelo de los papalotes y sus distintos concursos, sino también en diversas actividades alrededor; música en vivo, venta de comida y antojitos, dulces y helados por doquier e incluso para los mayores un par de puestos de cervezas (que ayudaron mucho contra el calor). Verdaderamente un pequeño festival.

Claro que no todo pinta color de rosa, si somos críticos se tiene que decir que existieron algunas fallas por parte de la organización hablando específicamente del manejo vial en las calles alrededor del lugar, así como un par de precios algo disparados que hacían pensar dos veces a las personas antes de comprar algo para toda la familia. Pequeños detalles que esperemos se puedan corregir en los siguientes años, pues no dudo que volvamos a tener este festival en tierras cholultecas.

Felicitamos a los organizadores y distintos grupos involucrados para llevar a cabo con éxito este gran even

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