Conflicto en Tonantzintla; efectos de un sistema en decadencia.

El pasado 3 de junio se reportó un intento de linchamiento a elementos de seguridad en las inmediaciones de la parroquia de la localidad de Santa maría Tonantzintla, esto como respuesta a una confusión de los pobladores sobre el operativo en cubierto que se estaba realizando.

Enlace: Vecinos de Tonantzintla protestan por intento de robo a su parroquia 

Hace un par de días publicamos una nota compartiendo la información que se recabó sobre el hecho ocurrido de manera general. En esta ocasión nos atrevemos a profundizar un poco más sobre el caso para poder entender el resultado que observamos la semana pasada y que incluso puede explicar otros acontecimientos similares dentro del municipio.

Cronológicamente podemos en listar las etapas más importantes que ocurrieron durante este incidente:

  1. La policía estatal respondió a una denuncia de extorsión por lo que se planeó un operativo encubierto.

  2. Se generó una persecución del sospechoso hasta la parroquia.

  3. Alerta de los encargados de la iglesia al percatarse de gente ajena a la comunidad con armas de fuego.

  4. Llamado de la población a través de las campanas.

  5. Identificación de los elementos e incredulidad de los pobladores.

  6. Quema de dos vehículos, uno perteneciente a los elementos de seguridad.

  7. Auxilio a los elementos de seguridad, ayudados de la policía estatal y la Guardia Nacional.

  8. Creación de un comité y mesa de diálogo con los implicados para solucionar el problema.

Esto, a grandes rasgos, podría describir el acontecimiento del día miércoles. Sin embargo, para entender el por qué de las cosas debemos de identificar algunos de los elementos que propiciaron a este resultado caótico.

Más allá de la gestión de los protocolos policíacos (posiblemente cuestionables), se debe de mirar otros elementos relevantes que propiciaron el descontento de la comunidad. Se señala lo siguiente: 

1.- El oriundo y el extranjero

Existe una cierta resistencia de cualquier grupo en contra de aquel que es ajeno a él. El comportamiento que observamos en Tonantzintla (y en otras poblaciones también) se puede explicar cómo la defensa del territorio al que uno pertenece; cualquier persona es bien recibida, pero la gente actuará para proteger a su comunidad, más aún en contra del “extranjero”. En este caso particular se suma como elemento identitario que parte de los acontecimientos se dieron dentro de la parroquia del pueblo, por lo que la problematización de la situación incumbía a toda la población.

2.- Relación autoridades-corrupción

Hablando de manera histórica, la sociedad sabe sobre la relación que los diferentes niveles de autoridad tienen con distintos grupos delictivos, por lo que debemos de tener en cuenta este elemento para poder entender la efervescencia del conflicto. Una población que interpreta/percibe una mayor protección del delincuente que a uno mismo por parte de las instituciones generará (como lo vimos en este caso) una enemistad con la autoridad. La gente ya no confía en las personas que deberían de cuidarlos, no confía en sus procesos legales, incluso se usa al gobierno como sinónimo de corrupción, una idea que se ha asentado con el paso de los años; ¿A quién podemos culpar de ello?

3.- Relación policía-población

Sobre este punto, se hace referencia tanto a las actitudes del sector policial para relacionarse con la población como la percepción de los habitantes sobre la eficacia del trabajo de los elementos sobre la inseguridad.

El escuchar casos dentro del municipio en donde son los mismos policías quienes intimidan a la gente, proceden de manera violenta o incluso abusan de la autoridad que poseen para extorsionar genera un choque con la población. Los modos en como se realiza el trabajo son muy importantes. Se habla por las calles que la policía se hace presente cuando hay borrachitos en las tiendas, pero están ausentes cuando los vecinos reportan un crimen; este es el imaginario que la gente tiene de los elementos de seguridad. Paralelamente con los acontecimientos que se viven a nivel nacional e internacional, la gente comienza a hartarse de estos tratos.

Por otra parte, las personas consideran que la calidad del personal policial no es la adecuada para atender la problemática de seguridad que se vive actualmente dentro del municipio. Si estos son rebasados por la delincuencia la población los considera innecesarios. Dentro de esta «evaluación» de los ciudadanos la seguridad en el municipio esta reprobada.

4.- Flujo de información

Como último elemento a señalar, se debe tener en cuenta el desmedido y nada objetivo flujo de información que la gente utiliza para tomar sus decisiones. En el caso particular de Tonantzintla, las personas actuaron a través de una explosión de información que encontraban en diversas redes sociales; esto más que benéfico genera caos dentro de los habitantes especialmente al no poder tener un seguimiento adecuado de lo ocurrido o no poder corroborar la información. En este caso podemos hablar de una irresponsabilidad al presentar una opinión como un hecho irrevocable de lo ocurrido; es diferente opinar a conocer. ¿De dónde nos estamos informando? ¿Cuál es la intensión de estos medios?

 

A través de estos 4 elementos consideremos se puede entender el resultado de los acontecimientos vividos la semana pasada en Tonantzintla, e incluso, se puede explicar otras tantas situaciones de descontento social en el municipio y sus alrededores.

Explicar este fenómeno no trata de culpabilizar a las partes (como los medios oficiales quieren hacer en contra de la población); mucho menos se trata de señalar una sola posible causa, como la falta de valores sugerida por la presidenta, pues como hemos visto se trata de un entramado de elementos que surgen. La idea de realizar esta reflexión es identificar las relaciones de poder, entender su naturaleza, hablar sobre los efectos de una identidad agredida y conocer los medios de información que construyen el conocimiento que propician la acción; todo ello con el fin de poder resolver el descontento y las agresiones que se viven en las comunidades del municipio.

 

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Alejandro Amaxal

Estudiante de Antropología Social, fotógrafo aficionado y apasionado del fútbol