Día Internacional del trabajo doméstico: las tareas son responsabilidad de todas y todos

 

Este 22 de julio se conmemora el Día Internacional del trabajo doméstico, día  que se ha escogido para reivindicar la labor y los derechos de hombres y mujeres que alrededor del mundo realizan lo que conocemos como “labores del hogar”: limpiar la casa, preparar los alimentos, planchar la ropa, cuidar a los niños o adultos, jardinería, vigilancia de la casa, desempeñarse como chofer entre otras actividades.

 

 

Se clasifica en remunerado y no remunerado, el primero es el que se hace de una relación laboral, mediante un pago, ya sea para el mismo hogar de residencia o para otro, y el trabajo doméstico no remunerado es aquel que se hace para el mismo hogar de una familia sin que exista pago alguno de acuerdo a lo que menciona la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

En el caso del trabajo no remunerado lo realizan en su mayoría mujeres y niñas, según esta organización, y es una labor poco valorada desde los puntos de vista económico y social, a pesar de los grandes aportes que hacen al país. 

 

 

Conapred señala que “se trata hoy de una labor invisible, sin reconocimiento social, con jornadas largas, desvaloradas y ocultas. El trabajo del hogar, desafortunadamente, ni siquiera se considera trabajo que tienen un valor económico y social, sino una obligación casi ‘natural’ de las mujeres”.

 

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En México hay 2.5 millones de personas de 15 años y más ocupadas en trabajo doméstico remunerado, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2019, esta cifra representa 4.5% del total de ocupados.

 

La ENOE 2019 estima que 2.4 millones de todas las personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado, lo hace de manera informal. Y quienes realizan más este trabajo son las mujeres con 2.2 millones, que laboran  en casas particulares, actividades de limpieza (87%) y el 10.2 % se dedica a cuidados de personas.

 

 

 

Aunque  este trabajo lo ejercen hombres y mujeres, la brecha salarial también se hace presente ya que que solo el 1.5 % de las mujeres ocupadas en el trabajo doméstico tienen ingresos de tres salarios mínimos o más, mientras que el 4.7% de los hombres si los tiene.

 

En el rubro de prestaciones laborales la ENOE 2019 estimó que en el cuarto trimestre de 2019, el 73.8% de las personas que realizan trabajo doméstico remunerado no cuentan con estos beneficios, situación que se presenta mayormente en las mujeres, pues 75.0% de ellas no tiene ninguna prestación laboral (aguinaldo, vacaciones o seguro médico), mientras que en los hombres es del 64.9%.

 

Por lo que para las mujeres las dificultades van más allá de insertarse al mercado laboral, sino que la oferta disponible para ellas es de menor calidad. 

 

 

 

En esta pandemia por Covid-19 el sector del trabajo doméstico es uno de los más afectados, la OIT, dio a conocer que hasta mayo el 70% de las trabajadoras domésticas se vieron afectadas por las medidas de la cuarentena, ya que disminuyó la actividad económica, el desempleo, reducción de las horas o pérdidas de salarios y al no contar con seguridad social se ven más expuestas.

 

Aunado al riesgo de contagios, como el caso de Tlaxcalancingo y pueblos de alrededor donde muchas mujeres y hombres se emplean en fraccionamientos para labores de limpieza, jardinería entre otras actividades.   

 

 

También puedes leer: Cómo evitar nuevos brotes en la comunidad: Dr. Mauricio, UNAM

 

Es importante mencionar que desde el 5 de septiembre de 2013 está vigente el Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos de la OIT, conocido como C189, elaborado en junio de 2011. 

 

Y  cada país debe ratificar este acuerdo, es decir comprometerse a cumplir, en este caso a garantizar  legalmente que las personas que trabajan en los hogares de forma remunerada tengan mismas condiciones que los trabajadores en general, en materia de protección de la seguridad social, salarios, acceso a la justicia laboral, contratación. Sin embargo, hasta la fecha solo  30 países han ratificado. 

 

En América Latina y el Caribe el primero fue Uruguay en junio de 2012 y el pasado 3 de julio de este año fue México,  por lo que entrará en vigor hasta el próximo julio de 2021. 

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Zahira Aldana

Radialista apasionada, aprendiz de cine documental. Quiero contar historias de mujeres, pueblos originarios, migrantes y lo relacionado a Derechos Humanos.