Agua en Puebla: negocios millonarios y comunidades olvidadas

Extracción indiscriminada

Texto:José Omar Moreno García

Foto: La Flor Periódico 

El agua de Puebla ha pasado de manos del pueblo a negocios millonarios del sector privado, situación que provoca descontento, movilizaciones y un importante deterioro de los bienes de las comunidades.

 

A raíz del deplorable manejo del líquido vital en el mundo y específicamente en la ciudad de Puebla y áreas conurbadas, el presidente de la Cámara Nacional de Promoción y Desarrollo de la Vivienda (CANADEVI), Alberto Moreno Gómez Monroy, comparte que en un lapso no mayor a siete años podría agravarse el desabasto de agua potable en la zona metropolitana de Puebla.

 

El problema no es regional, sino nacional. En el documental El Tema: Agua, se relata que en México se ha deforestado una superficie equivalente al tamaño del estado de Yucatán lo cual afecta a la recarga de aguas. De igual manera, el 79% del territorio mexicano experimenta algún tipo de sequía y el flujo de aguas no parece alentador al tener siete de cada diez ríos contaminados. 

 

Sofía Castillo, activista política relata que en febrero del 2020, la Guardia Nacional arribó a presas de Chihuahua y en abril se publicó un decreto en el Diario Oficial de la Federación que prácticamente vuelve a los recursos hídricos un asunto de seguridad nacional, por lo cual se militariza el asunto.

 

¿Qué pasa en Puebla?

 

Los focos rojos están más presentes que nunca. La monopolización del agua para uso industrial o utilización en fraccionamientos en desarrollo que amplían la mancha urbana de la capital ocasiona que comunidades vulnerables y con sus mecanismos de obtención de agua sean relegadas, olvidadas y atacadas. 

 

Milenio informa que, basados en el Monitor de Sequía en México del Servicio Meteorológico Nacional, en Puebla, 45 municipios están en sequía moderada, destacando la zona sureste, específicamente los municipios de Tehuacán, Chapulco, Acatlán, Ajalpan, Altepexi, Cohetzala, Chiautla, Chila de la Sal, Cañada Morelos, Pantepec, Piaxtla, San Gabriel Chilac, Tepexi de Rodríguez, Tulcingo, Miahuatlán, Tepanco de López, Zapotitlán y Xayacatlán. 

 

Estas empresas y empresarios llegan a las comunidades con la promesa de generar mejores condiciones de vida, trabajos y oportunidades para la gente local. Sin embargo, las promesas se quedan en promesas y, al contrario, los recursos de los habitantes son indiscriminadamente explotados, por lo que generan afectaciones graves en su vida.

 

No es nuevo ni sorprendente que tanto gobiernos federales, estatales y locales otorguen empresas paraestatales, recursos y oportunidades a privados que se olvidan de las necesidades de la población y velan por una sanidad y crecimiento gradual en sus ingresos.

 

El Estado deja la administración del agua; la concesiona a Agua de Puebla, propiedad de la familia Hank Rhon

 

Fue durante la administración del entonces gobernador Rafael Moreno Valle en 2012-2013 cuando el tema del agua tomó un gran giro. El 31 de diciembre de 2012 fue aprobada la Ley del Agua para el estado de Puebla, la cual permitió la entrada de concesiones privadas en el uso del agua; lo anterior argumentando que el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP) estaba en situación de quiebra.

 

El 12 de septiembre de 2013, el Cabildo de Puebla autorizó al SOAPAP entregar las concesiones de uso, manejo y cobro a empresas privadas en el municipio de Puebla, así como los municipios de Cuautlancingo, San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Amozoc de Mota, Juan C. Bonilla, San Miguel Xoxtla, Santa Clara Ocoyucan, Coronango y Tlaltenango.

 

Finalmente, el 26 de diciembre del 2013 se le otorgó la concesión a la empresa llamada Servicios Integrales S.A. de C.V., conocida hoy en día como Agua de Puebla. Esta empresa posteriormente se asoció con Grupo Hermes, la cual pasó a ser su socio mayoritario. Grupo Hermes a su vez es propiedad de la familia Hank Rhon.

 

En mayo de 2014 fue cuando el ex gobernador Rafael Moreno Valle hizo entrega de esta concesión con vigencia de 30 años. Así mismo, detalla Proceso que fue entregada con más de 2 millones de usuarios y una infraestructura con valor de 5 mil 890 millones de pesos. De igual manera se informa que los materiales en el almacén recibidos ascienden a 59 millones de pesos más 100 millones en caja.

 

Por su parte, la concesionaria sólo realizó un pago de contraprestación inicial de mil 486 millones de pesos, los cuales fueron pagados por un crédito que el Banco Interacciones les otorgó (Banco Interacciones es una filial de Grupo Banorte, el cual preside Carlos Hank González). Además, pidieron cinco años de gracia para el pago de este crédito, el cual ha generado que en estos años se hayan generado más de 500 millones de pesos que ha pagado a este banco (“su propio banco”), dinero que viene del cobro de las cuotas a los ciudadanos de Puebla.

Sin embargo, estudios realizados por el Ayuntamiento de Puebla reportan servicios negativos pues las cuotas han ascendido hasta en un 500%, así como de violaciones en el derecho humano al agua, puesto que existen cortes totales de líquido; 454 colonias reciben servicio sólo 3 horas a la semana. En algunas otras el servicio es cada 40 días y en 83 colonias ni siquiera se tiene acceso. 

 

“La Organización Mundial de la Salud nos dice que deben de recibir 100 litros de agua por persona al día, que debe de ser de forma continuada. Eso en Puebla no se aplica” – Omar Jiménez Castro, representante de la Asamblea Social del Agua.

 

La explotación del agua y el enriquecimiento de empresas extranjeras

 

Paralelo a la privatización del agua y alcantarillado que se mencionó, el acaparamiento del líquido también se ha visto afectado por diversas empresas de distintos tipos (principalmente de agua como Bonafont y automotrices como Volkswagen), así como de los crecientes y nuevos desarrollos. 

 

La Jornada informa que en Puebla son tres las transnacionales que controlan la explotación de manantiales (ubicados en regiones pobres y vulnerables), las cuales son: Nestlé Water (de Suiza), Bonafont (perteneciente a Danone, francesa) y Keurid Dr. Pepper (de Estados Unidos). Nestlé y Bonafont ubican sus operaciones en las regiones de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, mientras que Dr. Pepper en el área del Pico de Orizaba.

 

El “Informe sobre violaciones a los derechos humanos al agua potable y al saneamiento en México”, publicado en 2018, comparte que estas empresas pagan cuotas absurdas por la explotación de aguas subterráneas, promediando los 2,600 pesos anuales. Cantidad increíblemente baja si comparamos los ingresos de los que se benefician a partir del agua extraída. 

 

Pueblos defienden el agua y se movilizan

 

En el estado se han movilizado comunidades, campesinos y ciudadanos que han notado la situación con el agua. Existen así los movimientos como Pueblos Unidos contra la Privatización del Agua (PUCPA), la Asamblea Social del Agua (ASA), el Comité Comunitario del Agua de Tlaxcalancingo, las Guardianas del Río Metlapanapa, entre las más destacadas. 

 

La excavación de pozos en tierras ejidales o en tierras de las comunidades ha sido una constante. Por una parte existen los pozos noria con 35 metros de profundidad máxima para uso doméstico, agrícola y ganadero y, por otra, los pozos más profundos que son utilizados para abastecer las inmensas demandas por parte de los crecientes fraccionamientos o las necesidades de las empresas para satisfacer sus actividades.

 

Uno de estos casos se encuentra en la localidad de Juan C. Bonilla, donde el pasado 22 de marzo, en el Día Mundial del Agua, habitantes realizaron un plantón frente a la planta de Bonafont (empresa de la multinacional francesa Danone) debido a la extracción indiscriminada de agua que afecta a la comunidad.

 

De esta manera, Alejandro, integrante del plantón, comparte que Bonafont llena, en promedio, 60 garrafones por minuto. Haciendo el cálculo tomando en cuenta el costo de un garrafón en 44 pesos, la ganancia bruta de la empresa en un año sería de 1 billón 368 mil 576 pesos, lo cual representa un ingreso diario de 3 millones 801 mil pesos, aproximadamente.

Plantas de Grupo Danone. Obtenido de su página oficial

 

Otro caso similar se dio en San Lorenzo Almecatla, en Cuautlancingo, donde habitantes denuncian la excavación de seis pozos de agua, justo en el lugar donde se construye otra planta de Bonafont. Ahí, integrantes de las organizaciones Movimiento Poblano de la Cuarta Transformación, 5 de Mayo Almecatla y 11 de Septiembre Almecatla se manifestaron para el cese de estas acciones.

 

Luis Morales Pérez, integrante del Movimiento Poblano de la Cuarta Transformación dice que esas perforaciones fueron hechas durante la semana más crítica de la pandemia por el COVID-19. Además, al consultar con el encargado de las obras, les entregó únicamente el permiso de obra, más no el de perforación de los pozos, lo cual indica que se hicieron sin ninguna autorización de las autoridades.

 

Es importante señalar que estos pozos están a tan sólo 100 metros de donde se construye otra planta de Bonafont y en la misma zona se está instalando una planta de autopartes que proveerá a Volkswagen y Audi. 

 

Así mismo, los habitantes también denunciaron la excavación de otro pozo en el conjunto habitacional Las Trojes 2, el cual es propiedad ejidal y, sin embargo, el responsable del desarrollo inmobiliario también se ha aprovechado de la pandemia para realizar estos trabajos. Lo anterior, claro, sin permisos de perforación del pozo.

 

Lo anterior demuestra que el tema del agua en Puebla es sumamente grave. Además, en relación a los principales flujos acuíferos como el Río Atoyac, la Dra. María Eugenia Ibarrarán Viniegra, directora del Instituto de Investigaciones Interdisciplinarias en Medio Ambiente (IIMA) Xabier Gorostiaga SJ., de la Universidad Iberoamericana Puebla, comparte que “el Río Atoyac es básicamente un drenaje, la calidad del agua es pésima, hay muy poca vida dentro del río, por lo mismo que no tiene oxígeno, está contaminado con materia orgánica y metales pesados. Hay que hacer acciones urgentes y de largo plazo”.

 

Para revertir la situación se necesita la participación ciudadana activa, tal como los diversos movimientos antes dichos, la defensa del territorio y de los recursos para garantizar su acceso equitativo, así como exigir a los servidores públicos legislaciones y acciones para permitir un desarrollo poblacional basado en los derechos humanos, la igualdad, equidad y el respeto.

El agua es de los pueblos
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Zazil Dorado Luna

Radialista y feminista con pasión por las letras. Interesada en proyectos ciudadanos y comunitarios.