¿Quiénes somos?

FM Cholollan es una Radio Comunitaria

Se integra por medio de un colectivo conformado por amas de casa, campesinos, obreros, promotores de salud, promotores culturales y jóvenes estudiantes, de diferentes comunidades de la región de San Andrés Cholula y Puebla capital, quienes colaboran con programas radiofónicos y diversas actividades que involucran el funcionamiento de la radio.

Somos también una organización política libre de partidos políticos, que ejercemos nuestra ciudadanía, así como nuestros derechos civiles y políticos al involucrarnos en los procesos organizativos de nuestras comunidades, promoviendo la participación social en busca de una sociedad más justa.

Democratizar la palabra es nuestro fin.

En pocas palabras, Cholollan (lugar de la huida o agua que cae) es una casa con parlantes que lucha por el sueño de todo ser humano; justicia y democracia.

 

Nuestros ejes temáticos:

  • Oralidad de los pueblos.
  • Lengua materna, costumbres y tradiciones.
  • Derechos Humanos.
  • Democracia.
  • Educación.
  • Política.
  • Medio Ambiente.
  • Salud.
  • Niñez.
  • Equidad de Género.
  • Justicia.
  • Entre otros habidos y por haber.

 

Historia

Raúl Chiquito entrevistando en la fiesta de los pueblos indios.

La idea de tener una radio en la localidad nació a finales de la década de los ochenta, cuando jóvenes radicales de Tlaxcalancingo comenzaron un proceso de formación marxista con más jóvenes de la localidad, que pronto formarían el Centro Cultural Tlaxcalantzin y el proyecto político de la Unión Democrática de Tlaxcalancingo, que después se convirtió en la Unión Popular de Tlaxcalancingo. Aquel grupo insurgente, rebelde o como se le llame, pensó en una educación popular fuera de los estándares del sistema, con obras de teatro experimental, y el proyecto de comunicación popular o comunitaria.

La radio comunitaria se aprobó e inauguro en asamblea comunitaria del día domingo 18 de enero del 2009. Era una fiesta. Comenzamos nuestro trabajo como radio bocina que después tomaría el nombre de unos de los cerros más importantes de la comunidad; Axocotizin, que en castellano significa venerable agua agria, donde antiguamente nacía el agua, custodiado por una sirena que hoy es parte de los relatos orales de la comunidad. En este sitio actualmente se encuentra la escuela secundaria, Belisario Domínguez Palencia.

Contar con una radio para nuestra población fue elemental para reconocer nuestra forma de vida, nuestras costumbres, tradiciones y la lengua náhuatl. La radio también ha sido un espacio de encuentro para discutir las problemáticas cotidianas de la población, así como las políticas y sociales, principalmente. La comunicación popular es tan importante como el agua y el aire; son tan necesarias para la vida que no deberían tener precio ni dueño, para que fluyen libremente como la palabra de nuestros pueblos.

Los derechos humanos no se piden ni se mendigan, se ejercen. Después de la radio bocina, en 2011 la voz de nuestro pueblo floreció para tomar las ondas hertzianas del 104.5 de Frecuencia Modulada. Otra gran fiesta se repetía. Con el FM las expresiones de alegría y de rabia se multiplicaron porque más pueblos y voces disidentes se congregaron en la casa con parlantes ubicada en Tlaxcalancingo, lugar del venerable pan de maíz.

IFT decomisa equipo transmisor y de cómputo, llevándose un registro sonoro con historias recopiladas en más de cuatro años.

En agosto de 2014 en una gran oleada de represión en Puebla, un operativo orquestado entre ministeriales, policias federales, además de agentes de inspección y verificación del Instituto Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión arrancaron esas voces que florecieron cobijadas de esperanza en su derecho de gestionar, administrar y operar sus propios medios de comunicación.

Presentaron un oficio que venia desde la sala del juez que determina quién sí y quién no pasa al reino del espectro radioeléctrico. Nos contaron que era una inspección, que nuestra señal interfería con aviones y aparatos electrónicos. Al final arrancaron los cables y se marcharon.

Nos despojaron de nuestro equipo; micrófonos, consola, computadora y transmisor, pero nuca de nuestra palabra.

Llegó la primavera de 2015, y esas voces reencarnaron.

Axocotzin se transformó en Cholollan, una radio comunitaria que se alimentó de bichos y semillas tan extrañas que hicieron correr sus raíces a lo largo y ancho del territorio Cholulteca y la zona del Iztapopo en el estado de Puebla.

Vemos como los medios de paga (de las empresas) y públicos (de los gobernadores) ganan más por lo que callan que por lo que dicen.

Los medios comerciales hablan de marcas, y los públicos de políticos, o personajes de alto status socio económico. Para ellos, nosotros solo somos cifras en un expediente.

Esos medios de comunicación hablan, piensan y deciden por nosotros, SIN NOSOTROS. Para ellos las comunidades, los pueblos, la sociedad más desprotegida y vulnerable solo existe en tiempos de elección, accidentes, conflictos, o cuando hay catástrofes naturales.

Contrario a ellos, los medios comunitarios son espacios propios de los pueblos, donde participan, comparten y difunden formas de vida y organización.

La repartición del espectro radioeléctrico en México es injusta. Lucharemos hasta estar nuevamente en el cuadrante, aún cuando el inicio del camino lo encontremos bloqueado.

Esperamos que nuestra lucha sea también tu lucha; por el derechos de las audiencias (ustedes seres humanos sujetos capaces de cambiar el trazo de la historia) y por el derecho a la libertad de expresión que pertenece a cada uno de nosotros como ciudadanos.

Somos un medio de comunicación participativo, comunal y popular en ejercicio permanente, inmediato, procavador, creativo y reflexivo.

Cholollan, Radio Comunitaria nace para Formar, Informar y Transformar.

 

 

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