La radio comunitaria le da poder al pensamiento y a la palabra del pueblo: Erik Coyotl

Entrevista con el diario digital terceravia.mx, hablando de la radio comunitaria regional.

Mi nombre es Erik Coyotl Lozada, que como muchos jóvenes en este país, trabajé y estudié al mismo tiempo para hacer frente a una época de pocas oportunidades en el campo social. Estudié ciencias de la comunicación, y en un principio mi deseo fue trabajar en la radiodifusora del estado en el ámbito cultural y político. Mis referentes fueron el Sistema de Comunicación del Estado (SICOM) y Radio BUAP. Logré trabajar en SICOM que hoy es Puebla FM, la experiencia fue buena porque me encontré con profesionales de la radio y la televisión, sin embargo, el espacio no era lo que imaginé; en su mayoría la cultura era limitada a las instituciones y al folclor de los pueblos, la educación en su mayoría manejada bajo el discurso oficial, la participación ciudadana siempre maquillada con una falsa “respuesta inmediata”, por mencionar algunos puntos. Allí entendí que lo “público” es en realidad la fábrica publicitaria de quien ostenta el poder político en turno.

 

En México la radio pública es el perfecto instrumento de comunicación gubernamental para imponer una sola verdad; la del (falso) progreso y los eternos (des)aciertos dichos por representantes de la misma esfera del poder político, sin que nadie cuestione nada. Así di cuenta que –al menos en Puebla– la radio pública (o gubernamental) no tiene espacios para otras voces y otras historias en el 90% de su programación, si no son de las grandes universidades, de asociaciones afines y principalmente de las instituciones que componen la administración en turno. La radio pública debiera entenderse como un espacio de comunicación donde deberíamos encontrar las voces de los servidores públicos, pero también de quienes no se sienten representados, por poner un solo ejemplo.

 

No con esto quiero decir que la radio pública “es mala”. Simplemente no es lo que debiera ser en el estricto sentido de un espacio público.

 

Por suerte, en 2009 conocí a un grupo de insurgentes soñadores del poder de la palabra y productores de lo utópico en mi natal y siempre querido Tlaxcalancingo. Me sumé al grupo y su sueño lo hice mi mayor anhelo: construir una radio comunitaria donde los protagonistas sean los personajes que conviven en un pueblo.

 

Me refiero a las abuelas y los abuelos;

la niñez con sus diferentes realidades;

adultos y jóvenes;

campesinos y amas de casa, así como profesionistas de las instituciones educativas;

promotores culturales de las comunidades, pero también de las instituciones;

promotoras/es de la medicina tradicional, pero también los médicos de profesión;

el pueblo en general y las autoridades políticas, religiosas y sociales.

Todas las voces posibles.

 

Desde 2009 en la radio comunitaria he participado con al menos 4 espacios radiofónicos, que han ido de lo cultural hasta lo político. A partir de 2013 que propuse a los compañeros radialistas diseñar un programa de formación en radio y periodismo comunitario no he dejado de trabajar en ello de manera grupal y hasta particular con los compañeros que integran la construcción de este proyecto social, pues independientemente de no recibir un sueldo, es importante que quienes colaboramos en esta radio comunitaria tratemos de dar lo mejor de cada uno/a entendiendo porqué y para qué es importante que los pueblos tengan sus propios medios de comunicación, pero también para que técnicamente nos apropiemos de la tecnología para un bien común. De igual manera y con mucho agrado he compartido mis pocos conocimientos de este caminar con la radio comunitaria de Zacatepec, y de Coapan en Tehuacán.

 

Llegó 2014 con grandes luchas y desafíos. Recuerdo mucho que en enero de aquel año cuando encarcelaron a Juan Carlos Flores quien hoy es el abogado de la radio, llegó mi compañera de aula y de micrófono (Mimi) a la casa de su servidor para entregar las llaves de la radio comunitaria porque ella junto a otros actores políticos y campesinos de pueblos en resistencia contra un avasallante gasoducto, acueducto y termoeléctricas debían luchar por la libertad de Juan Carlos. Ellos en 2013 eran los responsables de sostener la radio después de casi desaparecer debido a que varios de los fundadores habían dejado el proyecto en términos de organización y colaboración radiofónica.

 

No tenía experiencia alguna para organizar y recibir tanta responsabilidad, pero no había oportunidad para ser tibio. Con el incansable y feroz paso de María Eugenia Toxcoyoa, apoyados por la prima Rosy y Lety, exploramos el camino de Axocotzin Radio, hasta agosto de 2014 que la policía federal llegó con armas largas a desmantelar la cabina de radio, llevándose todo el equipo de transmisión que se compró con las donaciones de personas de la comunidad.

 

El pretexto fue que estábamos causando interferencias con los aviones además de no tener permiso del Estado para transmitir nuestra palabra en una frecuencia de radio, pero en realidad se dio en los momentos más complicados que vivían Tlaxcalancingo y todas las juntas auxiliares del Estado de Puebla que luchaban por mantener su registro civil y sus autoridades comunitarias. El cierre de la radio fue porque era la voz permanente de los intentos de expropiación que hubo alrededor de la gran pirámide de Cholula y el Santuario de la Virgen de los Remedios para construir el falso parque de las siete culturas.

 

Allí replanteamos el proyecto y pensamos “nos intentaron callar por apenas tener un pequeño espacio donde difundir nuestra palabra diciendo que no teníamos permiso del Estado, entonces vamos a buscar un permiso para jamás volver a ser callados”. Así de simple fue nuestra reflexión, porque sabíamos (sabemos) que vendrán más luchas donde será necesario contar con la radio comunitaria, teniendo menos probabilidades de ser silenciados y agredidos por el Estado. Para ese entonces los únicos sobrevivientes éramos tres personas; María Eugenia Toxcoyoa, Karina Mixcoatl, y su servidor.

 

Cartel de difusión para integrarse a los talleres de formación en 2015, con miras a crear un equipo regional.

Lanzamos una convocatoria para impartir talleres exprés de formación, y echar a andar la radio nuevamente por internet y altavoces. Allí conocimos a varios compañeros que han venido colaborando hasta la fecha, incluyendo a Zazil que viene de la ciudad de Puebla, pero quien hoy considero es un pilar para el proyecto de comunicación que se construye en Tlaxcalancingo. Con ellos y ya con Juan Carlos libre, el domingo 3 de mayo de 2015 re-inauguramos la radio comunitaria bautizándola como Cholollan; una emisora al servicio de los pueblos del valle cholulteca.

 

Entonces comenzamos el camino para buscar la concesión hasta lograr que en julio de 2016 el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) presionado por amparos federales reclamando nuestro derecho a contar con nuestro propio medio de comunicación, decidiera reservar una frecuencia de radio para la comunidad de Tlaxcalancingo y Zacatepec. Justo el día de la resistencia de los pueblos originarios, el 12 de octubre del 2016 los burócratas nos llamaron para decirnos que la frecuencia que se nos asignaría es el 107.1 MHz con distintivo de llamada XHSBE-FM.

 

Lanzamos otra convocatoria para los talleres de 2017, y llegaron nuestros nuevos compañeros con quienes integraríamos el actual equipo de aventuras y luchas que han entregado tiempo y alma para seguir construyendo este sueño en lo físico y en lo ideológico; Don Marcos Manzano, Zahira Aldana, David Morales, Mariana González, Osvaldo Xicale, Diana Moreno, Don David Macuil, Verónica Martínez, Don Javier Contreras, Teresa Chantes y Carmen Reyes.

 

El IFT nos solicitó una serie de estudios de espectro radioeléctrico que terminamos hace apenas unos meses. En el camino descubrimos que solo nos dieron el acta de nacimiento, porque no existe un fondo que nos permita construir y amueblar la casa con parlantes para salir al aire y presentarla al pueblo. Nos dimos cuenta que los legisladores promueven ciertos derechos sobre las leyes, pero sin garantías para acceder si no es a través de la lucha incansable.

 

Hoy me doy cuenta que los gritos de desesperación no sirven de nada. Tenemos que seguir siendo esos insurgentes soñadores del poder de la palabra y productores de lo utópico, como principalmente nos enseñó el profe Raúl, Karina Pérez Popoca, María Eugenia Toxcoyoa, Xochitl y Roberto Formacio, muchas veces dejando sueños personales, familia, amistades o parejas, y hasta ciertas banalidades de distracción, porque quizá sea más importante construir un mejor mundo para quienes vienen o vendrán detrás de nosotros.

 

Aprovecho el espacio para agradecer a todos los compañeros que años previos y actuales han puesto sus hombros junto al nuestro para continuar en el camino, esperando regresen en algún momento, agradecemos también a todos nuestros donantes que desde 2009 aportan desde los 100 hasta los 1,000 pesos, y de igual modo a los periodistas solidarios que nos han ayudado a difundir nuestras actividades y a quienes nos han extendido su mano para compartir sus conocimientos en periodismo como lo ha hecho Lado B.

 

Hoy martes 30 de octubre a las 11 de la noche termina nuestra campaña en la plataforma digital de donadora, y aunque vamos a continuar recaudando fondos para reunir los $500 mil pesos necesarios para vestir con 1,000 watts de potencia a la radio comunitaria a sus casi 10 años de vida, en estas últimas horas te invito a donar y a ser promotor para que otros también donen a través de nuestra campaña Cholula: Otras voces, otra historia.

 

Se parte de este gran proyecto que, estoy seguro hará historia en la vida cultural, educativa y política en nuestro querido Tlaxcalancingo y en todos los pueblos de San Andrés y San Pedro Cholula, y para la propia capital de Puebla.

 

Te invito a ser soñador y utópico junto a nosotros, confiando en que la radio comunitaria le dará poder al pensamiento y a la palabra del pueblo. Creemos que el poder de la palabra podrá solucionar aquello que nos molesta y potencializar aquello que nos gusta y amamos.

 

Puedes donar por cualquiera de las siguientes opciones:

 

1) Dona en la plataforma digital dando clic sobre la imagen.

 

2) Dona en OXXO

Número de tarjeta: 5204 1649 3918 2793

Banco: Banamex

 

3) Dona por Depósito en Banco

Número de cuenta: 7009 1585 942

Clabe: 0021 8070 0915 8594 25

Nombre: Erik Coyotl Lozada

Banco: Banamex

 

Nota: Al depositar en OXXO o en Banco, favor de seguir los siguientes pasos:

1) Escribe al reverso del ticket tu nombre con apellidos, número de teléfono, y correo electrónico en caso de tener.

2) Envía una fotografía del ticket de ambos lados al whatsapp 222 354 9154, 222 206 3046 o al correo fmcholollan@gmail.com

 

Muchas gracias por aportar a la libre prensa de los pueblos.

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Erik Coyotl

Periodista autodidacta, videasta y radialista apasionado. "La historia es nuestra, y la hacen los pueblos" -Salvador Allende.