I. En busca de otro derecho

En un principio el derecho fue una creación sociocultural de la humanidad. Desde que comenzamos a hacer cultura, comenzamos a adquirir valores como el respeto, base fundamental para la buena convivencia y sobrevivencia de los grupos humanos, pero también comenzamos a generar relaciones de poder que deforman lo que debe ser justo.

En la búsqueda de otros derecho, es preciso que miremos a los  pueblos originarios, pues ellos tienen una noción del derecho mucho mas natural e integral que las grandes y complicadas, hoy, ramas del derecho.

La que considero mi primer clase de derecho, fue la que nos dio Don Agustin de San Lucas Nextetelco, Mpo. Juan C. Bonilla, Puebla cuando dijo en una asamblea, “yo pienso que primero fue el pueblo y luego el gobierno, y por eso el gobierno debe respetar al pueblo, porque primero se formaron los pueblos y ya después los gobiernos”, la misma idea leí años después en un libro del prominente estudioso del derecho, Hans Kelsen, primero fueron la constitución de las sociedades y luego los sistemas de gobierno y Estado, decía.

Hoy el derecho está mas influenciado por la economía y la sociología que por la lógica de lo justo, la lógica de “dar a cada quien lo que le corresponde”, como definió Ulpiano el concepto de justicia.

Hoy el derecho es sinónimo de gobierno, poder, control, despojo, intereses económicos, partidos políticos, justicia lenta, cara y casi inalcanzable. Hoy día existe un gran descontrol social. ambiental y económico causado o fundado en nuevas leyes y reformas que favorecen a grandes capitales que lucran con los bienes naturales de la nación, como la minería a cielo abierto, los parque eólicos, los proyectos energéticos, fracking, parques solares que deforestan selvas, trenes, corredores industriales, proyectos inmobiliarios, gasoductos y un largo y lamentoso etcétera.

El derecho, que es la búsqueda de la justicia, ya no es para dar a cada quien lo que le corresponde, sino solo dar a los ricos las riquezas mundiales y someternos a sus economías y condiciones de explotación y discriminación. Por eso muchos detestan el derecho, por eso no creemos en las leyes, ni en los gobiernos, porque los gobiernos hacen las leyes y las hacen a su modo para beneficiar a altas jerarquías económicas.

Pero existe otro derecho, otro gobierno, otra forma de actuar, pensar y respetar. Ese otro derecho está en los pueblos indígenas principalmente, donde lo que es de interés público se decide en asamblea, mediante discusión y participación de la población, con las llamadas formalidades esenciales del procedimiento, es decir que, primero te informan de cualquier proyecto que se tenga para la comunidad, lo discutes, lo rehaces y lo apruebas o rechazas, esto es la práctica de autonomía, es un uso y costumbre que, en los hechos, es una forma de autogobernarse, de regularse, de crear su propio derecho.

El derecho indígena se basa entonces en el principio de autodeterminación. Así, como nadie tiene derecho a decidir sobre el cuerpo de otra persona, sea mujer, hombre, diversidad sexual, niña, niño, abuelita, abuelito, ningún gobierno de arriba debe tener derecho a decidir por encima de la comunidad, sobre su territorio o forma de vida. Toda sociedad, toda familia, todo pueblo, todo calpulli, todo barrio propositivo  enfocado a la evolución humana estará ligado al libre desarrollo de las personas en  conexión y confluencia con la tierra y su pueblo como un solo ser orgánico, una  identidad, un ser: el pueblo, mi pueblo, como cuando decimos “Yo quiero a mi pueblo”, “A mi me gusta mi pueblo y ser de pueblo, porque…”.

Toda iniciativa gubernamental o proyecto de desarrollo que vincule y/o involucre a una comunidad, debe partir de respetar el principio de libre determinación de los pueblos, “tocar antes de entrar”, como le dicen los pueblos a este principio básico de respeto a la libre determinación de cada pueblo, porque no hay supremo, no hay más soberano que, el pueblo mismo. 

En esta columna, estaremos buscando otra forma de poder entender el Derecho y nuestros derechos. Pero también partiremos de hechos, de sucesos que acontecieron en la historia o que acontecen actualmente como la defensa de los pueblos contra megaproyectos y diversas formas de despojo, explotación, sometimiento, represión, discriminación y construcción de alternativas. Será una columna de hechos y derechos. Esperamos que esta travesía sea de utilidad e interés y que puedan leernos cada quince días, los días jueves.

Se dice que para buscar, hay que preguntar y por mientras, nos dejo con estas preguntas : ¿Pensar en otro derecho vale la pena?, ¿Tenemos derecho a crear derecho y autogobernarnos? ¿Para ser posible otro derecho en nuestros pueblos, se nos tendría principalmente que: reconocer o ejercer? ¿Qué primero y que después?

Hasta moztla!

De hechos y derechos

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Juan Carlos Flores

Abogado defensor de derechos indígenas frente a megaproyectos, y por la autodeterminación de los pueblos.