Desechos sanitarios: ¿Cómo evitar la contaminación en la comunidad?

Texto: Eduardo Moreno

La emergencia sanitaria causada por el covid-19 modificó los hábitos de la población, provocando el uso productos que sirven como barrera entre las personas y el virus. ¿Pero qué clase de retos trae consigo este tipo de desechos sanitarios en su manejo y cuál es su posible daño ambiental?

La basura de la nueva normalidad 🗑🦠

La basura generada a raíz de la pandemia crea un conflicto en lo que se refiere a su manejo y destino, opina la doctora Nancy Jiménez Martínez, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM.

La investigadora explica que la emergencia sanitaria creo un problema de confusión entre el manejo de residuos peligrosos (como los biológico-infecciosos) y los residuos sólidos urbanos, pues no hay depósitos especiales para los desechos con riesgo de contagio que se generan en los domicilios.

Los desechos sanitarios son un riesgo para los trabajores de limpieza deben recolectar cla basura con la incertidumbre de no saber si contiene productos utilizados una persona contagiada. Muchos han solicitado equipo de protección para recoger la basura de las calles, pero es muy probable que dicho equipo también acabe convirtiéndose en un residuo.

la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y la Secretaría de Salud (Sedesa) emitieron una serie de recomendaciones para desechar correctamente este tipo de productos de protección contra el coronavirus y otros residuos sanitarios que pueden ser peligrosos, sobre todo si existe sospecha de contagio.

  • Designar una bolsa que sea únicamente para depositar desechos sanitarios y marcar con un plumón permanente la leyenda “residuos sanitarios”.
  • Colocar en esa bolsa solamente: guantes, caretas y cubrebocas usados, así como pañuelos desechables, chicles, cepillos dentales, cigarros, envases de medicamentos, jeringas, apósitos y gasas.
  • Antes de cerrar la bolsa rocíar por dentro y por fuera con una solución de agua clorada hecha con 10 ml de cloro y 1 litro de agua.
  • Cerrar la bolsa y depositarla dentro de un contenedor cerrado durante 72 horas, antes de entregarla al recolector de basura.
  • Antes de entregarla al personal de limpia rocíar nuevamente la bolsa con la solución clorada.
  • Al momento de entregar la basura, es necesario notificar el tipo de residuos que son para que no se abra la bolsa
  • Evitar el contacto con el personal encargado.

Con estas medidas se protege a más de 15 mil trabajadores de limpia que diariamente entran en contacto con este tipo de residuos.

Un retroceso en la lucha contra el plástico ♻

Si bien en este momento la meta principal es reducir el número de contagios por coronavirus, el uso de equipo de protección personal está creando un problema medio ambiental grave y que se añade a la lista de problemas ecológicos que enfrentamos desde antes de la pandemia.

Se ha observado un incremento en la producción y consumo de material plástico, sobre todo de usar y tirar. Este aumento se da tanto en el uso hospitalario como en el uso doméstico y probablemente irá en aumento a medida que avance el desconfinamiento de los ciudadanos.

La contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales del planeta según el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado en 2019.

En México no existe un estimado actual de la basura que se generará tras la emergencia sanitaria, pero podemos hacer un cálculo tomando en cuenta que Italia, país con la mitad de la población con la que cuenta México, estima utilizar 90 millones de cubrebocas desechables al mes.

En varias partes del mundo comienzan a verse cantidades alarmantes de desechos sanitarios en el mar, y no falta mucho para que las mismas imágenes seas captadas en nuestro territorio.

El miedo causado por la permanencia del virus en superficies incrementa el uso de bolsas de plástico y otros objetos desechables en lugar de productos reutilizables.

¿Cuáles son las alternativas?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo a DW que lavarse regularmente las manos ofrece mayor protección para frenar el contagio de la COVID-19 que el uso de guantes de goma cuando se está en áreas públicas, mientras que los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EU afirman que las mascarillas de tela lavables ofrecen la protección necesaria para el público.

A su vez, los EPI empleados en el sector sanitario en gran parte no son reciclables ni reutilizables, pero están surgiendo innovaciones sostenibles. Varias empresas y centros de inovación están diseñando opciones que sean amigables con el medioambiente o que puedan biodegradarse de manera rápida una vez que se tiren.

Es cierto que por motivos de higiene y salud no es factible prohibir el uso de plásticos de un solo uso mientras dure la emergencia sanitaria. Pero es muy importante evitar que, una vez resuelta la crisis, se produzca un mayor problema ambiental. No hay que olvidar que la problemática de la contaminación por plásticos seguirá aún presente.

Urge el desarrollo de materiales alternativos a los plásticos más biodegradables y más reciclables, así como el avance en el diseño de nuevos aditivos químicos que sean menos contaminantes. Si a día de hoy dispusiéramos de estas soluciones, el actual incremento del uso de material plástico no estaría afectando tan negativamente al medio ambiente.

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