Puebla: Injusta repartición y distribución del espectro radioeléctrico

 

¿Quién atiende la vida, la visión del mundo, la cultura,  y problemáticas de los pueblos y comunidades; indígenas, campesinas, rurales y urbanas?

 

No esta por demás reiterar que, México es una simulación de democracia.

 

¿Qué necesitamos para tener un país democrático?

 

Esta pregunta merece de un gran debate debido a la existencia de muchos aspectos que podrán conducirnos al país que todo mexicano desearía.

 

Sin embargo, uno de los primeros elementos es democratizar la palabra -que todos podamos expresarnos con la posibilidad de que nuestros mensajes lleguen a más personas- al tiempo que se pueda democratizar los medios masivos de comunicación. Para ello deben existir buenas prácticas en las políticas públicas para generar leyes que permitan el equilibrio en la distribución espectral. 

 

Para democratizar la palabra necesitamos “canales de comunicación económicos” que puedan garantizar la pluralidad de ideas o pensamientos y que permita un fácil acceso para que toda la población pueda operar sus medios masivos de comunicación en virtud de construir una sociedad informada, democrática y con valores humanos.

 

Una radio comunitaria es interlocutora de la vida cotidiana de las poblaciones a las que servimos y habitamos.

 

Cholollan funciona de acuerdo al tiempo y forma de la comunidad y región a la que prestamos el servicio. Nuestra radio es operada por miembros de la comunidad.

 

Hoy buscamos y peleamos una concesión de uso social comunitaria, porque hemos demostrado como estos espacios verdaderamente publicos que se construyen con el esfuerzo ciudadano pueden ser una herencia educativa, cultural y de empoderamiento para las generaciones futuras que vivan en el territorio que hoy co-habitamos.

 

Las radios comunitarias, reunen todas las experiencias de comunciación comunitaria - popular que apuntan a: repensar, no solo el uso de los medios, si no la estructura misma de la comunicación -no de conceptos comunicativos- sino de modos de vivir, modos de hacer, y modos de percibir la realidad.

 

Sin embargo, hemos visto una creciente discriminación y censura cuando las radios comunitarias acompañan a su audiencia en medio de una crisis política y de gobierno que genera conflictos sociales.

 

Es el caso de la Radio Comunitaria ubicada en San Bernardino Tlaxcalancingo y Santa María Zacatepec, siendo estas las dos únicas radios que en su trabajo se demuestra un quehacer comunitario diario.

 

A pesar de ello, las autoridades federales, estatales y municipales han criminalizado las radios comunitarias por acompañar las voces durante el descontento de sus comunidades.

 

En varios países de Latinoamérica como Argentina, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia ya existe una la ley que regula un uso del espectro radioeléctrico equitativo, otorgando el 33% para las radios comunitarias o ciudadanas, el 33% para las radios públicas y el 33% para las privadas. 

 

En México la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR) ha reconocido a las radios comunitarias e indígenas en virtud de “poder acceder al derecho a usar el espectro radioeléctrico" en un 10%, reconociendo este derecho bajo el nombre de concesiones de uso social.

 

En la práctica en algunas comunidades el 10% equivale al 0%. Es el caso de la Ciudad de Puebla en la Región Cholulteca e Izta-Popo.

 

En Cholula ya se inició con la metodología para hacer la solicitud de una frecuencia de radio de uso social comunitaria, sin embargo ya hubo la primera negativa en cuanto a la disponibilidad de frecuencia en el espectro.

 

Ante esta negativa el Instituto Fedetal de Telecomunciaciones y Radiodifusión (IFT) no ha mostrado un argumento claro; ni técnico, ni social.

 

Para ello, Cholollan Radio Comunitaria ha interpuesto un amparo por censura previa, violación a los derechos de los pueblos indígenas y de las audiencias al no permitir que los pobladores puedan acceder a otros medios de comunicación que proponen nuevos contenidos educativos, sociales y culturales desde la realidad de nuestras comunidades. 

 

La negativa no quiere decir que sea imposible acceder a una frecuencia para operar una radio comunitaria. Estamos dando la batalla y esperamos el apoyo incondicional de la ciudadanía.

 

Tenemos las pruebas para decir que sí es posible, y que en Puebla existe la disponibilidad para que en el cuadrante del FM podamos sintonizar Cholollan, Radio Comunitaria, ubicada en el pueblo de San Bernardino Tlaxcalancingo, Municipio de San Andrés Cholula.

 

¿Cuál es la razón del por qué en Cholula sí existe, y se debe tener accecibilidad a la frecuencia modulada sobre el espectro radioeléctrico?

 

1. Según la normativa NOM-002-SCT1-1993 aún vigente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones regula las estaciones de radio en Frecuencia Modulada (FM) y prevé una separación de 800 KHz entre dos estaciones, permitiendo un máximo de 25 estaciones de FM en la misma ciudad.

 

En Puebla hay solo 18 estaciones de radio en FM, mal distribuidas.

 

2. La ley en Telecomunicaciones y Radiodifusión, en caso de haber saturación en el espectro donde se desea una frecuencia de uso social (indígena o comunitaria) se reserva el 10% de la banda de frecuencias que va del 106 al 108 khz.

 

En puebla no existen las 25 estaciones límite, y en la reserva no existe ni una frecuencia real concecionada que cumpla con los objetivos de una emisora de uso social. 

 

3. En el Estado de Puebla solo está la XHPXA Radio Xalli 97.9 con domicilio en San Miguel Xaltepec, siendo ésta la única que cuenta con el carácter de una radio comunitaria, con la limitante que dicha emisora no tiene alcance a la región Cholulteca e Izta-Popo.

 

Por tanto, en nuestra región no contamos con ninguna radio comunitaria concesionada que acompañe y sea portadora de la voz ciudadana, como lo ha hecho durante 6 años la Radio Comunitaria de Tlaxcalancingo, y por dos años, la Radio Comunitaria de Santa María Zacatepec.

 

4. El artículo 2, apartado B, fracción VI de la constitución obliga a los municipios, estados y la nación a “generar las condiciones necesarias para que los pueblos y comunidades indígenas puedan adquirir, operar, y administrar medios de comunicación".

 

Pero en lugar de ello, estos órganos de gobierno parecen reprobar e ir contra el derecho a la libertad de expresión y comunicación de los pueblos que ellos también habitan.

 

Finalmente, afirmando las palabras del periodista popular José Ignacio López Vigil -una radio comunitaria se hace cuando promueve la participación de los ciudadanos, defiende sus intereses; cuando responde a los gustos de la mayoría; cuando hace de la esperanza su primera propuesta; cuando en sus programas se debaten todas las ideas y se respetan todas las opniniones; cuando se estimula la diversidad cultural y la homogenización mercantil; cuando la mujer protagoniza la comunicación y no una simple voz decorativa o un reclamo publicitario; cuando no se tolera ninguna dictadura, ni siquiera la musical (porque hablamos de radio); cuando las palabras de todos vuela sin discriminaciones ni censuras, ésa es una verdadera radio comunitaria.

 

Entonces ¿vale la pena luchar por una radio comunitaria para la Región Cholulteca y la Zona del Izta-Popo?

 

Veamos cómo el aire está concesionado y distribuido en el Estado de Puebla, y pensemos ¿qué tanto recibimos de las otras frecuencias que sintonizamos?

 

¿Las radios que escuchamos nos escuchan?

 

¿Quisieras estar tu en un microfóno donde muchos oídos puedan saber de tus preocupaciones y alegrías?

 

 

Esta misma nota irá aportando el avance que Cholollan Radio Comunitaria vaya teniendo durante el proceso de lucha para obtener una concesión de radio comunitaria que sirva a nuestra región.

 

Espectro en Cholula

 

 

TOTAL DE CONCESIONES EN FM DENTRO DEL ESTADO DE PUEBLA
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